Ingrese

logo tatuytv

10años pagina

Experiencias productivas se encuentran para planificar producción de semillas: Hacia el Plan Popular de semillas

Compartir

Los días 12 y 13 de diciembre, en el marco del Ecofestival de la Papa nativa, en la comunidad de Gavidia y Mucuchìes del Estado Mérida, se dio lugar el encuentro de las experiencias productivas de los estados Anzoátegui, Apure, Carabobo, Distrito Capital, Miranda, Mérida y Trujillo para avanzar en la planificación de la producción de semillas de tubérculos, leguminosas, cereales y hortalizas como rubros priorizados para esta primera avanzada, cuyo calendario de siembra inicia en enero de 2017.

Compartir

Leer más: Experiencias productivas se encuentran para planificar producción de semillas: Hacia el Plan...

Primavera Argentina sin Monsanto

Compartir

malvinas

Monsanto aún no lo anunció oficialmente, pero tomaron fuerza las informaciones sobre su salida de Malvinas Argentinas, Córdoba, donde han comenzado las tareas de desmantelamiento de la planta de elaboración de semillas, que ahora sería ocupada por la mexicana Bimbo. Revelaciones en la asamblea y el acampe que impidieron la instalación de Monsanto, el mismo día en que Aapresid -la entidad que nuclea al negocio sojero y transgénico- organizaba su congreso en Rosario.

La historia empezó a terminar este miércoles 3 de agosto.

Vanesa Sartori, vecina integrante de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, cuenta alavaca que la cadena de WhatsApp arrancó temprano con una misma noticia: “Monsanto se va de Malvinas Argentinas”. De esa forma empezó a circular algo que hasta el momento era un rumor que  corría cada vez más fuerte desde principios de esta semana: Monsanto, la multinacional transgénica más grande del mundo, decidió abandonar el predio de esta localidad cordobesa de 12 mil habitantes, donde nunca pudo ponerse a funcionar debido a un bloqueo por la vida de vecinos y vecinas del que se cumplirán tres años dentro de un mes.

El periodista Patricio Eleisegui dio la primicia en el portal iProfesional, que tituló: Baldazo de agua fría para el campo: Monsanto desarma su proyecto de $1500 millones en Córdoba.

La información fue confirmada por el periodista “por una fuente vinculada a la compañía”, que reconoció que el acampe pesó a la hora de evaluar la continuidad de la inversión. “No se pudo avanzar con la planta y esto también influyó”, corroboró la fuente, que justificó la decisión por una cuestión económica: “Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio. Con las instalaciones que hoy Monsanto posee en Rojas, en la provincia de Buenos Aires, la compañía puede operar con tranquilidad. Es más: como están las cosas, probablemente alcance sólo con esa planta de maíz por los próximos cinco años”.

Vanesa interpreta: “Esa es la excusa formal. Nosotros veíamos que había un intento de salida elegante. El lunes de esta semana llegó al acampe un vehículo de la empresa Astori Estructuras: eran ingenieros que vinieron al predio para ver por dónde podían pasar las grúas. Hablaron con una de las compañeras que estaba presente y le dijeron que tenían orden de desmantelar todo, limpiar las estructuras y pelar el predio. Pero eran sólo palabras. Hoy amanecimos con esta noticia que cayó como una bomba y confirmaba que sí: se van”.

Procesamientos a funcionarios

A esta información se le suma a la decisión del fiscal Anticorrupción Hugo Amayusco de imputar al ex intendente de Malvinas Argentinas, Daniel Arzani, y al ex secretario de Ambiente de la Provincia, Luis Bocco, entre otros funcionarios, por haber autorizado en forma “aparentemente irregular” el uso del suelo en los terrenos donde Monsanto comenzó a levantar su planta. Según informó La Voz del Interior(http://www.lavoz.com.ar/politica/monsanto-imputaron-funcionarios-y-ediles-que-aprobaron-el-uso-del-suelo), la acusación advierte que “los terrenos no eran aptos para destinarse a emprendimientos industriales, conforme con disposiciones de la Ley Provincial de Uso del Suelo”.

Las obras además estaban detenidas desde 2014 por orden judicial que hizo lugar a un recurso interpuesto por los vecinos para impedir la instalación de la planta de semillas transgénicas. Vanesa subraya: “Sabemos que es una victoria, pero la batalla continúa. Hasta que no se vaya el último tornillo de adentro, el acampe va a seguir”. En paralelo, el sitio cronista.com informó que en lugar de Monsanto la planta será ocupada por la panificadora mexicana Bimbo.

El pueblo como ícono

El barrio cordobés de Malvinas Argentinas se convirtió en el epicentro mundial de la lucha contra la multinacional Monsanto. Sus vecinos bloquean desde el 19 de septiembre de 2013 la construcción de la planta acopiadora de semillas transgénicas más grande del mundo. Un año antes, el 24 de julio 2012, nació la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida.  Desde entonces sufrieron represiones de la policía, de patotas dirigidas por la UOCRA, los visitaron Manu Chao, científicos como el doctor Andrés Carrasco o Raúl Montenegro, referentes de los derechos humanos como Nora Cortiñas y Adolfo Pérez Esquivel, la documentalista Marie Monique-Robin y la referente ecologista de la India, Vandana Shiva. En todo el mundo se ha seguido con atención la evolución de este conflicto en el que una comunidad rechaza la imposición de una corporación.

Hasta un informe certificado por el CONICET reveló que el 58% de la población de Malvinas Argentinas considera que la instalación de la planta de Monsanto implicaría un riesgo “alto” para la comunidad. Además, 9 de cada 10 encuestados se manifestó a favor de una consulta popular o referéndum sobre la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas, donde el 57 por ciento votaría por “NO” a la instalación de la planta. De todos modos, la Asamblea festejó el último año nuevo con una amenaza de desalojo que los obligó a redoblar los esfuerzos.

Dice Vanesa: “Malvinas se ha convertido hoy en día en un ícono de resistencia. Es una demostración de que el pueblo puede organizarse y, por más que parezca que está todo listo, cerrado y sellado, se pueden revertir esas decisiones. Si la gente se organiza, puede. Hoy estamos todos muy contentos, pero en el fondo nos preguntamos si esto será cierto. Hay una cuestión de desconfianza, un recelo interno de que esto se nos vuelva a escapar. El dato es que la empresa tampoco está saliendo a desmentir la información que todos los medios, incluso los hegemónicos, están dando. Queremos ver cómo se desenvuelve el final”.

“Siempre tuvimos razón”

Lucas Vaca, otro de los integrantes de la Asamblea, también prefiere ser cauto: “Estamos en una posición buena. Hay posibilidades, hay indicios. Pero todavía no vemos movimiento dentro del predio. Hasta que no veamos una máquina trabajando, oficial desde Monsanto o la municipalidad de Malvinas, no podemos afirmar nada. No nos vamos a ir hasta que no estemos seguros, porque tampoco podemos afirmar que esto no sea una estrategia. Ojala que sea así. La pena es que haya pasado tanto tiempo. Esto significa que siempre tuvimos razón”.

Lucas dice que las imágenes de cuatro años de lucha se suceden una y otra vez en su cabeza. “La verdad es que ya ganamos. Syngenta no se instaló en Córdoba porque no quería que le pasara lo mismo que a Monsanto. Y Monsanto nunca funcionó en Malvinas Argentinas. De alguna manera, fuimos escuchados. Fuimos efectivos en impedir que nos envenenen. Lo hicimos nosotros, el pueblo. Y me da más fuerza para afirmar un mensaje: si no lo hace el pueblo, no lo hace nadie, porque de los políticos no podemos esperar nada”.

Lucas define dos de los componentes esenciales de la lucha: “Dignidad y humildad. Malvinas es un pueblo que tiene dignidad. Porque nunca tuvimos poder de nada, todo fue a pulmón, contra gente muy poderosa. Y pudimos hacer grandes cosas. Lo hicimos entre todos”.

El poder, quizá, significa en realidad esto que se está logrando en esa comunidad.

Por Carrasco

Sofía Gatica, de las Madres de Ituzaingo (las mujeres que se organizaron en el barrio Ituzaingo-Anexo, también en Córdoba, para denunciar las enfermedades del modelo transgénico que auspicia Monsanto), contesta el teléfono desde el bloqueo. Cuenta que están cortando leña para mantener la choza caliente porque a la noche hace mucho frío. “Hubo abrazos, llanto, felicidad. Si vos me preguntás qué sentimos, sentimos un alivio terrible. Porque muchos de los que estamos acá hemos perdido toda la familia por estar aquí mañana, tarde y noche. Nos han desarmado la familia. Las Madres llevamos 16 años de lucha. Por lo menos es una noticia que nos da esperanza de volver a casa a compartir con nuestras familias un plato de comida”.

Sofía dice que tampoco ven movimiento dentro del predio. “Está todo intacto. Si bien Monsanto dice que se están llevando las cosas, no hay movimiento de nada. También dicen que van a vender los terrenos. Pero desde el bloqueo decimos que nos vamos a quedar hasta saber a quiénes les van a vender los terrenos. Porque si el que los va a comprar va a ser Bayer, nosotros nos vamos a quedar y el acampe va a seguir”.

También cuenta que, luego de las imputaciones a los funcionarios, “gente que responde a ellos” apedreó el acampe.

Pero Sofía no duda: “Malvinas se ha convertido en un pueblo guerrero. Porque acá es el pueblo el que manda. Ellos tuvieron aval nacional, provincial y municipal. Pero el pueblo pudo parar a una de las multinacionales más grandes del mundo. Unido. Salió gente de todos los lugares. Yo no soy de Malvinas, pero estoy acá porque me mataron a mi hija. Tengo a mis hijos con agroquímicos. Permitir que Monsanto se instale era ver a todo el país enfermo”.

Sofía recuerda al científico Andrés Carrasco, ex presidente del Conicet y director del Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA, que denunció en 2009 el impacto de los agrotóxicos en la salud de las personas. Eso le valió la persecución de gran parte del arco político y científico, dócil a las corporaciones transgénicas. “Pensar que el doctor Carrasco no pueda ver esto, me entristece”. Carrasco falleció hace dos años, y cada minuto que pasa se agiganta el valor y el coraje de lo que fue capaz de denunciar.

 Primavera sin Monsanto

Vanesa ya vislumbra lo que viene. “La idea es convocar a una gran asamblea de todos lo que hemos sido parte de esta lucha para pensar cómo seguir, pero también para festejar y celebrar esta batalla. Y organizarnos para lo que viene. Tenemos que controlar de cerca el final, y en septiembre ya está en camino el festival Primavera Sin Monsanto, que esta vez va a ser enorme”.

Sofía agrega: “Esta vez, va a ser realmente una primavera sin Monsanto”.

Compartir

Más de 40 países se unen a Marcha internacional contra Monsanto

Compartir

stop monsanto.jpg 1718483346

Esta manifestación se realiza anualmente con la finalidad de crear conciencia sobre el peligro de los OGM y de los productos químicos como el glifosato.

Compartir

Leer más: Más de 40 países se unen a Marcha internacional contra Monsanto

La minería degrada la naturaleza, y también culturas...

Compartir

 

una-mina-a-cielo-abierto-1


En los años 90 hubo toda una discusión sobre la minería ilegal en la cuenca del río Caroní dado que la sedimentación producto de esa actividad estaba afectando severamente el funcionamiento de la represa del Guri. A finales de dicha década se propuso incluso el trasvase del río Caura al río Paragua, lo que produjo una alarma a nivel nacional por las severas consecuencias que un plan de ese tipo tendría en las comunidades indígenas y en la biodiversidad de la región. Afortunadamente dicho plan fue descartado y surgió la auto-demarcación de la Cuenca del Río Caura como hábitat de comunidades indígenas a fin de garantizar tanto la protección del medio ambiente como el reconocimiento y protección a las culturas autóctonas que allí viven. Este proyecto sirvió de inspiración para la realización de auto-demarcaciones a nivel nacional y el reconocimiento territorial indígena en la Constitución del 99.

En el año 2006, una invasión minera incontrolada originó protestas y acciones a nivel nacional que llevaron a su control intermitente. Sin embargo, a pesar de las acciones indígenas, de los aliados y del gobierno hasta el 2011, para controlar dicha actividad, ha sido imposible erradicarla.

Nosotros, que hemos trabajado en el Caura desde finales de los ochentas, hemos visto desde la incursión minera una cambio radical en la organización social ye’kwana y la contaminación de un ambiente otrora prístino. En la actualidad, las relaciones de reciprocidad que mediaban los intercambios han sido sustituidos por el dinero, ahora se compra —no se comparte o regala—, ahora hay trata de personas, se oprime y se prostituye, ahora no se puede tomar agua del río, ahora no se puede consumir el pez aymara ni otros peces, ahora animales lejos de la mina están contaminados, ahora nacen muchos niños con malformaciones y otros mueren durante el embarazo o al nacer, ahora los jefes y los Consejos de Ancianos no son respetados pues vale más el que tiene dinero o lo que deciden los Consejos Comunales; ahora las comunidades pelean y se dividen entre las que quieren y las que no quieren la minería, ahora no hay tranquilidad en la zona pues está invadida por personas extrañas nacionales y extranjeras, que dan miedo y que meten miedo, ahora la mayoría de los ye’kwana y sanema (según estudio de la UDO) tienen 40 veces más mercurio en pelo que lo máximo permitido por la Organización Mundial de la Salud, ahora hay uno o dos suicidios mensuales de jóvenes.

Un especialista nos dijo que si se parara totalmente la minería en la cuenca del Caura en este momento, se tardaría por lo menos treinta años para su recuperación. Un grupo de profesionales vinculados con la región, conjuntamente con la organización Kuyujani nos dirigimos al Instituto de Salud Pública del Estado Bolívar y nos reunimos con su directiva el año pasado, la cual se mostró alarmada por esta situación y comprometida a buscar solución. A pesar de las buenas intenciones aún no se ha hecho nada.

Al contrario, vemos con horror la aparición de este proyecto de Arco Minero y la posterior creación de una Comisión en la cual se insta a los indígenas a hacer minería asumiendo su protección en la realización de esta actividad.

El Arco Minero comprende tanto la margen derecha como la margen izquierda del Orinoco y va desde el río Apure (tierra de los Pumé) pasando por Palital (zona Kari’ña frente a Ciudad Guayana) hasta el límite con el Estado Delta Amacuro en Barrancas (Zona Warao) por la margen izquierda; y luego entra hacia la margen derecha del Orinoco, hacia el Cuyuni (zona Arawak, pemón y kari’ña), a la zona de influencia del Parque Nacional Canaima (Pemón), al río Paragua (afluente del Caroní - Pemón, Sapé, y tierra de los últimos Uruak y Arutani) y luego cae al Aro (zona Kari’ña) desde donde avanza hacia la cuenca del Caura (zona ye’kwana, sanema), la traviesa y sigue hacia el Monumento Natural Sierra de Maigualida (zona Hoti) hacia el Cuchivero (zona Eñe’pa-Panare) y va hacia el Parguaza (zona Wanai –Mapoyo, Piaroa) de donde regresa al punto original en donde también hay ocupación estacional Hiwi. Después de la experiencia del Caura, y de los efectos documentados de la extracción minera en las zonas indígenas, nos preguntamos si lo que realmente producirá este proyecto no es la desaparición masiva de los pueblos indígenas de la región, su aún más acelerado etnocidio, y la intervención de áreas protegidas de larga data como el Parque Nacional Canaima, Monumento Ichún-Guanacoco, Zona Protectora Sur del Estado Bolívar, Reservas Forestales de la Paragua y del Caura, Monumento Natural Sierra de Maigualida, así como la sedimentación y contaminación masiva del embalse del Guri, todas ABRAE (Áreas Bajo Régimen de Administración Especial) dentro del Arco Minero.

Algunos indígenas (no todos) podrán ponerse de parte de los intereses del Gobierno, eso se entiende después de una política (que como bien ha señalado el Dr. Aguilar en este foro) ha co-optado a la mayoría de la dirigencia indígena. Los indígenas tienen sus propias voces, tienen derecho a fijar su posición a favor o en contra, y también tienen derecho a equivocarse. Pero nosotros, los que les hemos acompañado en sus luchas, los que hemos reflexionado sobre ellos, los que entendemos el valor de la diversidad cultural, no podemos quedarnos mudos, ni podemos —como dijo El Libertador en Angostura— ser instrumento ciego de su propia destrucción. Nosotros tenemos la obligación de hacer escuchar nuestra voz de protesta y de alarma frente a un proyecto etnocida que conllevará la destrucción del legado en oxígeno, agua, bosques, biodiversidad y patrimonio cultural de ellos y de todos nosotros.

Compartir

Mérida: Recuperado vertedero Lomas del Calavario

Compartir

Vertedero

Como resultado de la articulación conjunta entre el Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea), la Gobernación del estado Bolivariano de Mérida y la Mancomunidad para Manejo de Desechos de la Zona Metropolitana de Mérida (Manderzolan), se logró superar las dificultades que se presentaron recientemente en el vertedero de desechos Lomas del Calvario.

Compartir

Leer más: Mérida: Recuperado vertedero Lomas del Calavario

Mueren ballenas por hambre, tenían sus estómagos llenos de basura

Compartir

cachalotereinounidoreuters

Una red de pesca, una pieza de un auto y distintos deshechos más fueron encontrados dentro del estómago de 13 ballenas que recientemente quedaron varadas en la costa del Mar del Norte en Alemania.

Después de una necropsia realizada a los cachalotes, investigadores encontraron que cuatro de los animales marinos gigantes tenían grandes cantidades de residuos de plástico en sus estómagos. La basura incluía una red de pesca de casi 13 metros de largo, una cubierta de motor de coche de plástico y los restos de un cubo de plástico, esto de acuerdo con un comunicado de prensa del Parque Nacional del Mar de Wadden en Schleswig-Holstein.

Las ballenas varadas eran todos varones jóvenes y las necropsias revelaron que murieron de insuficiencia cardíaca. El equipo cree que este grupo particular nadó por error en el Mar del Norte, una zona menos profunda entre el Reino Unido y Noruega. Allí las ballenas no podían soportar su propio peso y sus órganos internos colapsaron. Al momento de ser encontradas Las ballenas pesaban alrededor de 15 toneladas, cuando por su edad lo normal era que oscilara entre 32 y 41 toneladas.

Si bien la causa principal de la muerte no fue envenenamiento por los deshechos, los cierto es que el plástico les generó sufrimiento, llevándolas a morir de hambre con los estómagos llenos de basura.

De acuerdo con la organización no lucrativa Whale and Dolphin Conservation (WDC) las ballenas y delfines pueden perder el rumbo por muchas razones, tales como la contaminación  o el ruido excesivo de los buques, incluso por cambios en el campo magnético de la Tierra. De la misma manera, los recientes cambios en el clima local también pueden haber desempeñado un papel, ya que afectan la temperatura del agua y la distribución de la caza de alimento.

Los 13 cachalotes varados representan el más reciente caso de una serie de varamientos de ballenas en el Mar del Norte. Hasta ahora, se han hallado más de 30 cachalotes varados desde el comienzo del año en el Reino Unido, los Países Bajos, Francia, Dinamarca y Alemania.

Hace tres años, ballenas piloto quedaron varadas en las costas de Escocia, las cuales presentaban altos niveles de toxinas derivados de la contaminación del océano, por lo que los científicos dedujeron que fue un alto grado de estrés lo que finalmente las llevó a la desorientación.

Compartir

Página 1 de 4