EscritaNoticiasInternacionalComunicaciónCulturaNuestra AméricaOrganizaciones PopularesDestacado

[COMUNICADO] Movimientos Sociales del ALBA con Evo. #ElMundoConEvo

Los movimientos sociales del ALBA, rechazamos categóricamente la arremetida golpista que se desarrolla en estos momentos contra el gobierno constitucional del Presidente Evo Morales Ayma. Repudiamos los hechos de violencia fascista de los que ha sido testigo el mundo en las últimas horas y extendemos un abrazo solidario a los pueblos de este democrático Estado Plurinacional de Bolivia.

Desde el capítulo ALBA Movimientos Venezuela, seguiremos firmes en acompañamiento al proceso boliviano. Como fuimos testigos durante las últimas elecciones, Bolivia es un país donde las diferencias son dirimidas por la vía democrática, a diferentes niveles incluso. El enfoque comunitarista ha permitido un pronunciado avance social y el crecimiento económico del país ha llegado, contrariamente a la realidad general del continente, hasta un 12%. La calidad de vida de la ciudadanía es notoria, al igual que la participación de los pueblos originarios en la esfera política y la toma decisiones. Hoy el continente nuestroamericano vive el embate de las tensiones entre las fuerzas reaccionarias que buscan la reconquista de espacios de poder, en su proyecto de restauración conservadora. El neoliberalismo como fase superior del capitalismo no logra resolver sus contradicciones internas, y cada vez más Estados Unidos se encuentra en la desesperada tentativa de la reconquista de lo que fue su área de influencia. Sin embargo la coyuntura actual signada por la multipolaridad y el progresivo fortalecimiento del eje económico euroasiático que cada vez más gana influencia sobre el hemisferio oriental y hasta incide en los mercados de América Latina, deja a los Estados Unidos y las burguesías históricas del continente en una situación triste de desgaste y un panorama tremendamente decadente.

La avanzada de sectores alternativos como el caso de López Obrador en Méjico, Alberto Fernández en Argentina e incluso la liberación de Lula en Brasil que hoy celebramos, suponen una amenaza para lo que la derecha continental llama “la estabilidad de la región”. Se suma a la disputa de los espacios en Nuestramérica el “Grupo de Puebla”. Pero definitivamente la batalla que nos convoca en estas horas se disputa en Bolivia.

Al igual que en nuestro país la derecha ha cumplido con un mismo manual anticomunista. Con la pretensión de volver a esclavizar a nuestros pueblos y precarizar a las mayorías ha desatado la violencia, pues en todos los conflictos las peores pérdidas siempre son para los más débiles, el pueblo llano. Es evidente cómo la derecha, habiendo presumido fraude desde antes de la entrega de los resultados, ya insinuaba una convocatoria a la confrontación bélica. Aun cuando el líder indígena logró superar un número superior al 10% de ventaja sobre el contendiente en las urnas, en primera vuelta, ya la oposición se preparaba para otros escenarios.

Generando focos de confrontación que hasta los momentos, y con el apoyo de un sector policial sublevado, pretende tomar espacios en la capital del país. La muestra de sus intenciones podemos evidenciarlas en el ataque a la Alcaldesa la ciudad de Vinto (Patricia Arce) quien fue perseguida y derribada, sretenida y violentada, su pelo cortado, obligada a caminar descalza, su rostro vertido de pintura roja y sus manos atadas frente a una horda reaccionaria. Caso similar ocurrido con el ex vice ministro y líder histórico Filiciano Vegamonte, expuesto frente a una cámara obligado “pedir perdón” por haber estado en las filas de la revolución. Luego de varios años en los que América Latina contó con el avance de los gobiernos progresistas, y ha atestiguado lo que significa la retoma de los proyectos neoliberales, apelamos a la conciencia histórica y la solidaridad de los pueblos. Debemos estar conscientes de que hoy enfrentamos un cobro por la redistribución de la riqueza que impulso Evo Morales, no es tan solo una problemática electoral sino una arremetida de las clases dominantes contra la libertad de nuestros pueblos. No permitamos que nos roben la esperanza

Sobre el autor

Comenta aqui