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Crónica: Tras la pista de la Comunicación Popular en Mérida

CONATEL – Andreina Ramos (Periodista) Jesús Fernández (Fotos)

La vida en la provincia tiene su propio ritmo. Uno más sereno, lleno de posibilidades. Apenas son las 8:00 de la mañana y Julio César Pérez ya recorrió media ciudad desde su lugar de residencia hasta la sede de Tatuy TV, en el centro de Mérida.

Allí, recogió su equipo fotográfico y se enlistó para comenzar la jornada. Esta vez, apoyando el trabajo del equipo de prensa de Conatel que se encontraba cubriendo el operativo especial de regularización de medios comunitarios en el Centro de Convenciones Mucumbarila ubicado en la avenida Los Próceres de Mérida.Julio tiene aproximadamente 50 años. Nació en la población de Santa Lucía de Mucuchíes, ubicada al norte del estado andino. Antes de ser comunicador se desempeñaba como electricista, albañil y carpintero. No fue sino hasta la llegada de la Revolución Bolivariana que se animó a estudiar una carrera universitaria y escogió una que le había interesado desde pequeño.Cuenta que los discursos del Comandante Hugo Chávez eran su motivación. Escucharlo hablar con emoción sobre lo maravilloso que era aprender cada día algo nuevo lo llevó a inscribirse en la Misión Sucre. Ahora no sólo fotografía la ciudad, sino que representa sus procesos sociales, políticos y culturales. También retrata a su gente: trabajadora, amable y servicial. Cuando habla lo hace mirándote a los ojos. No hay cansancio en su expresión, sólo serenidad. Hace pocas pausas, sobre todo cuando analiza su realidad ahora que ejerce el periodismo. Cree que a través de la comunicación se puede construir patria.Mientras acomoda sus equipos para entrevistar a los representantes de otros medios comunitarios en el complejo Mucumbarila, Julio César conversa con una de sus compañeras en Tatuy TV. Discuten los mejores ángulos para las tomas y acomodan el trípode que sostiene la cámara con mucho afán: hay que estar listos antes de mediodía para ir a recorrer la ciudad.

Mientras me dice cómo manipular el micrófono relata que en Tatuy TV son muy unidos. La mayoría se conoce desde la época de universidad, algunos eran profesores y otros estudiantes, pero todos coincidían en la visión política de la situación venezolana. Decidieron que desde este medio de comunicación podían aportar ideas para solucionar los problemas que aquejan a la nación. Cada semana se reúnen en la sede del canal para debatir las propuestas de Lenín y Marx. Gracias a ello han logrado entender la lógica capitalista y han esbozado algunos planteamientos para cambiarla. Para este periodista lo primero es la educación. Señala que si todas las áreas del país activan frentes de formación, estaríamos garantizando que todos los venezolanos pudieran adquirir conocimientos técnicos o profesionales para mejorar su calidad de vida.

Al terminar con las entrevistas, nos disponemos a recorrer la ciudad de Mérida para tomar algunas fotografías. Julio tiene la ruta en mente. Comenzamos en la plaza Bolívar, ubicada en el centro de la capital merideña. Allí también está la Catedral. Una hermosa estructura, de variada línea arquitectónica, cuya construcción tardó 157 años. En nuestro paso por el centro paramos para almorzar. A Julio le encanta la pasta y le complacemos. Sus trabajo tiene mucho valor para nosotros. Luego del almuerzo continuamos el recorrido mientras la independencia definitiva de Venezuela. conversamos sobre Mérida, su gente y su labor como comunicador. Con profundo malestar, lamenta que los ataques de la oposición le impidan en muchas ocasiones presentarse como periodista de Tatuy TV. Teme por su vida ante el radicalismo de los que no tienen la razón.

Durante los cuatro meses que duraron las guarimbas, Julio evitó vestirse de color rojo. Asegura que para la oposición los comunicadores populares no valen nada. A su juicio no entienden que los medios comunitarios juegan un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad. “Nuestro trabajo voluntario conecta a las personas. Muchos pueblitos no tenían ni siquiera una emisora de radio. Hoy, gracias a Conatel y a quienes se organizaron para crear estas iniciativas, todo el país está informado”. Al terminar nuestro recorrido Julio nos pide que lo acerquemos hasta la sede de Tatuy TV. Allí varias jóvenes se encuentran editando material audiovisual y produciendo parte de la programación del canal. Cuando entra a la sede se dirige inmediatamente a la computadora para comenzar a descargar las fotografías que tomó. Más tarde, a las 9:00 de la noche, recibo un mensaje de Julio. Todavía está en el canal pasando a mi correo el material. A varios kilómetros de distancia pienso en él. Es un ejemplo de constancia. Como la mayoría de los merideños, a quienes observé unos pocos días, Julio es perseverante, reservado y creativo. En conjunto con los cientos de comunicadores populares de la entidad, se propuso darle continuidad al ideal del Comandante Chávez. Para ellos, a través del contacto humano y entendiendo las necesidades del pueblo, la Revolución alcanzará su objetivo: la independencia definitiva de Venezuela.


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