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El Papel de las Universidades y el Congreso de la Patria

El Presidente Nicolás Maduro en el discurso de apertura e instalación del Congreso de la Patria(13/04/2016), le solicitó al pueblo de Venezuela de manera inmediata y expedita, propuestas orientadas a fortalecer, innovar y avanzar en tres grandes dimensiones, la guerra económica; las misiones sociales y la batalla política.

Este llamado se da en el marco de una inminente explosión-guerra social en puertas, en un esquema ya practicado en otros países y ensayado al menos parcialmente en Venezuela, por el régimen de Obama y su tarifado ejército de paramilitares.

Motivados por las 3R (rectificación, renovación y rebelión) y con la esperanza que surja un nuevo liderazgo del Congreso de la Patria—para construir una nueva mayoría del nuevo bloque histórico, como lo desea nuestro Comandante Presidente Nicolás Maduro. Estas tres solicitudes, hechas, como otras tantas de carácter estructural, se abrazan con la transformación universitaria que se está llevando a cabo. Transformación, que exige la más alta calidad educativa, y respuesta pertinente a los distintos temas emergentes en nuestra propia dinámica social-económica.

No es casual que las UNIVERSIDADES NACIONALES no han presentado, ni siquiera formulado, propuestas de cambios y de avanzada frente a la severa crisis política y económica que estamos confrontando. Se sienten auto desahuciadas, insisten en sus desgastadas retóricas, fundadas en los repetitivos atrasos científicos y tecnológicos, que continúan sirviendo de motivo para los permanentes lloriqueos presupuestarios. Allí lamentablemente se concentra la parálisis intelectual y cognoscitiva. No hay espacios para los temas emergentes y de otras causas e índoles del conocimiento.

Independientemente de la capacidad de organización y defensa militar de nuestro pueblo y territorio, la batalla política, tiene un imperativo eco-ético, el cual se manifiesta en la urgente e inmediata necesidad de avanzar en el tejido de acciones y propuestas por implementar en el 5to. Objetivo Histórico del Plan de la Patria: Preservar la vida en el Planeta y salvar la Especie Humana.

Allí se solicita construir una ética-ecosocialista. Referida en aprender la ética del cuido y de la trascendencia. Nuestra lógica de pensar y actuar de forma intelectual, instrumental, lineal y racional, para dominar, explotar y corromper tiene que cambiar. Nuestra eco-ética se funda en nuestras razones mestizas y se orienta, en fomentar permanentemente la cultura de la sustentabilidad. Nos llama, a las razones de la honestidad, cordialidad, de su corresponsabilidad y respeto y aceptación por lo otro, lo diferente, en sus distintos niveles de conocimientos, crecimientos y trascendencias. Allí es donde brota el germen “para ganar la paz y la estabilidad” que implora el Presidente Maduro.

Debemos re-educarnos encontrando un equilibrio entre la razón intelectual y la del afecto y las emociones. Sin ello, será difícil que podamos comprender las inmediatas necesidades de movilizarnos para cuidar la tierra, el agua, la biodiversidad y demás relaciones inclusivas y esto implica cuidar la revolución. No nos basta, el tanto conocimiento que hemos adquirido, necesitamos un nuevo pensamiento, conciencia, mente y corazón. Por ello necesitamos una nueva práctica para avanzar en un nuevo tipo de civilización. El conocimiento sin probidad no sirve para el beneficio de la humanidad.

En esta nueva manera de valorar y empujar con creces la transformación universitaria, nos obliga a TODAS LAS UNIVERSIDADES NACIONALES, sin excepción y menos excusas, a re-orientarnos, en nuestro accionar hacia los asuntos prioritarios y emergentes que nuestro pueblo exige. Es imperativo e ineludible avanzar, en los distintos procesos para la recuperación, preservación y salud de los distintos ecosistemas y por el cumplimiento de las necesidades esenciales y vitales humanas colectivas. Todo esto implica nuevas formas de relacionarse social y laboralmente como lo sugiere el bello preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Según Núñez para el año (2011) algunas iniciativas emergentes de empleos y auto-empleos verdes, ocupaban aproximadamente a unas 361 millones de personas. Extendidas en las siguientes áreas: energías renovables (solar, eólica, biomasa e hídrica); la conservación del agua, la irrigación; las aguas servidas y la recuperación del suelo a través de prácticas sustentables-agroecológicas; el reciclaje en todas sus formas; el secuestro de carbón y las emisiones de gases.

Hay una gran diversidad de iniciativas verdes en otras áreas, por ejemplo: el sector salud con las medicinas alternativas y complementarias; el potencial de la diversidad biológica en nuestros ecosistemas, sus comunidades y genes; la farmacología de la biodiversidad; los preparados biológicos para la agroecología; las nuevas tecnologías limpias que se impulsan en los eco-parques industriales; las tecnologías alternativas para la obtención de combustibles y mitigar sus efectos; las ciudades y residencias verdes; los transporte y tranvías ahorradoras de energía y emisiones y otras tantas que han de estar consolidándose a nivel planetario por las sociedades en transición. Algunas de estas iniciativas están apenas en su fase inicial, otras están muy avanzadas en su desarrollo; además, son disimiles en su naturaleza, diversas en su contenido científico y tecnológico y su innovación es regulada por la necesidad o necesidades locales. Se evidencia que la gente está identificada con el significado e importancia de la actividad. Se obtiene empleo y se trabaja por mejorar las relaciones sociales-ambientales.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT)(2016) sostiene que en un proceso de transición a una economía verde (no nos referimos a la propuesta de Obama) podría crearse entre 15-60 millones de empleos adicionales en el mundo durante las próximas dos décadas y ayudar a decenas de millones de trabajadores a salir de la pobreza.

No nos cabe la menor duda que desde esta perspectiva, existiría una sustancial mejoría en la dinámica de las misiones sociales y en el impulso hacia un modelo económico productivo ecosocialista aprendiendo a respetar los procesos, ciclos y recursos de nuestra naturaleza.

Seguros estamos y deseamos darle más seguridad y confianza al Presidente Maduro, que no podemos seguir respondiendo a los distintos momentos emergentes o cuellos de botellas sociales-ambientales con el mismo enfoque técnico-político que hemos estado utilizando.

El Presidente Maduro exige PROFUNDIZAR EN EL CONOCIMIENTO y para ello deben surgir nuevos conocimientos y formas de pensar diferentes. Desde tales reflectores es que concebimos sustancialmente emergerán las propuestas de rectificación, renovación y rebelión que él mismo urgentemente solicita. No hay dudas, ni prejuicios que valga. Allí está y estará el paradigma que reta a TODAS LAS UNIVERSIDADES NACIONALES.

Sólo desde esta perspectiva puede la UNIVERSIDAD VENEZOLANA hacer una contribución real a Venezuela y a la humanidad. TODAS LAS UNIVERSIDADES deben asumir que son co-responsables y deben estar consustanciadas con los problemas actuales del país y del mundo: el 1% se apodera de la mayoría de las riquezas del mundo, mientras el resto sufre la crisis económica y su repercusiones sobre los ingresos y el crecimiento de la pobreza y el desempleo; y los temas ambientales, incluidos el cambio climático, la contaminación y la escasez de recursos naturales.

Referencias Bibliográficas.

Núñez, M.A.(2011) Ecosocialismo: auto-empleo productivo. En línea: http://www.aporrea.org/actualidad/a125439.html

Organización Internacional del Trabajo (OIT) (2016) La transición hacia una economía verde podría crear hasta 60 millones de empleos. En línea: http://www.oit.org.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=2511:la-transicion-hacia-una-economia-verde-podria-crear-hasta-60-millones-de-empleos&catid=117:ultimas-noticias&Itemid=1305

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