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[OPINIÓN] ¡Feliz Año Nuevo!

ENERO: El Presidente Nicolás Maduro asume el cargo para el cual ha sido elegido, pese a la oposición de algunas monarquías que sostienen que sólo deben mandar los reyes de sangre azul por herencia y por la gracia divina.

FEBRERO: Los cuerpos de seguridad desmontan un complot neoliberal para provocar un nuevo Caracazo con medidas como la eliminación del control de cambios, la creación de Zonas Especiales donde no regirán layes sociales ni laborales, la entrega de los recursos naturales y el sometimiento de Venezuela a tribunales extranjeros. El pueblo los pone en fuga a la voz de: “¡A correr, piojos, que llegó el peine!”.

MARZO: La Asamblea Nacional Constituyente deroga la Ley de Promoción y Protección a la Inversión Extranjera y sanciona otra que acuerda los mismos privilegios a la producción nacional. Arranca la recuperación económica.

ABRIL: La Asamblea Nacional Constituyente denuncia tres decenas de los Infames Tratados contra la Doble Tributación, que permiten a las trasnacionales pagar en su país de origen los impuestos que nos deben por sus ganancias en Venezuela. Por tal motivo ingresan al Tesoro 17.800 millones de dólares anuales, que permiten la repotenciación de PDVSA y el aumento de su producción a 2.500.000 barriles diarios.

MAYO: Se publican las listas de las empresas de maletín que recibieron 60.000 millones de dólares preferenciales, de los funcionarios que los otorgaron y de los procesos para castigarlos.

JUNIO: Nueva Ley Constitucional de la Asamblea Nacional reinstaura el control previo, concomitante y posterior del cumplimiento de las metas, objetivos y programas del Presupuesto en la administración central, autónoma, de las empresas del Estado, estadal, municipal y comunal, con responsabilidad administrativa, civil y según el caso penal para los infractores.

JULIO: El drástico cierre de la frontera evita que por ella siga escapando 40% de todo lo que Venezuela produce o importa. El gobierno de la Hermana República depone sus amenazas militares y suplica que se restablezca el comercio que alimenta su economía.

AGOSTO: Ley Constitucional de la ANC impone un sistema informatizado universal, transparente y en tiempo real de contabilidad que permite el control de costos y precios de los sectores público y privado, con cárcel y confiscación de bienes para los infractores. Desaparecen hiperinflación e inflación.

SEPTIEMBRE: Ley Constitucional de la ANC reserva los cargos públicos para quienes no tengan deberes de lealtad, obediencia y servicio militar hacia países o soberanos extranjeros. El control de Venezuela regresa a los venezolanos.

OCTUBRE: Localización, prisión o expulsión de los paramilitares infiltrados y cierre de los bingos, casinos y prostíbulos que gerencian. Descienden abruptamente tasas de narcotráfico y homicidios.

NOVIEMBRE: Ley Constitucional permite la confiscación de la docena de empresas que mantienen el oligopolio de importación y distribución de bienes básicos. Desaparecen la escasez programada y la Guerra Económica.

DICIEMBRE: Nacionalización de las entidades bancarias que desaparecían el dinero efectivo e imponían las tasas de cambio ficticias. Cese abrupto de la fijación de la tasa de cambio por Dólar Today, de la escasez de efectivo y de la hiperinflación

Sobre el autor

Luis Britto García. Caracas, 1940. Narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En narrativa destacan Rajatabla (Premio Casa de las Américas 1970) Abrapalabra, (Premio Casa de las Américas 1969) Los fugitivos, Vela de armas, La orgía imaginaria, Pirata, Andanada y Arca. En teatro, La misa del Esclavo (Premio Latinoamericano de Dramaturgia Andrés Bello 1980) El Tirano Aguirre (Premio Municipal de Teatro1975) Venezuela Tuya (Premio de Teatro Juana Sujo en 1971) y La Opera Salsa, con música de Cheo Reyes. Con Me río del mundo obtuvo el Premio de Literatura Humorística Pedro León Zapata. Como ensayista publica La máscara del poder en 1989 y El Imperio contracultural: del Rock a la postmodernidad, en 1990, Elogio del panfleto y de los géneros malditos en el 2000; Investigación de unos medios por encima de toda sospecha (Premio Ezequiel Martínez Estrada 2005), Demonios del Mar: Corsarios y piratas en Venezuela 1528-1727, ganadora del Premio Municipal mención Ensayo 1999. En 2002 recibe el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras.

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