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[LUCHAS] No importa la penalización, las mujeres igual abortan

El aborto legal y seguro es una demanda creciente en América Latina, que se incorpora como una consigna fundamental dentro del programa de lucha del feminismo revolucionario del continente. En Venezuela, el estatus legal en torno al aborto no se diferencia mucho del resto del continente, a pesar de las múltiples transformaciones que ha sufrido el ordenamiento jurídico en materia de salud sexual y reproductiva. El Estado Venezolano mantiene como legal la interrupción sólo cuando corre riesgo la vida de la madre; en todos los demás casos, un aborto puede implicar desde 6 hasta 12 años de prisión. Y si piensan que esto es un freno, las mujeres igual siguen tomando la decisión de abortar, lo que implica un aumento en las estadísticas de muerte materna, ya que la mayoría de estos abortos se realizan de forma insegura y clandestina.

Desde hace años un amplio sector de mujeres venezolanas, se vienen organizando en función de propiciar espacios de discusión y reflexión para así ampliar el acceso a la información sobre Salud Sexual y Reproductiva, y en particular en lo concerniente a la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Así decidimos hablar con las compañeras de la organización Feministas en Acción Libre y Directa por la Autonomía Sexual y Reproductiva (FALDAS – R), una organización chavista, que lleva adelante la Red de Información por el Aborto Seguro (RIAS).

Iris Rodríguez es militante desde hace 5 años de FALDAS-R, y actualmente tiene la responsabilidad de llevar adelante el proyecto que se propone sistematizar la información que recogen desde RIAS, a través de la línea de atención segura, donde las mujeres de distintas partes del país llaman para obtener información segura y gratuita sobre la interrupción del embarazo con la adminstración del medicamento Misoprostol, la cual se brinda a partir de un protocolo aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).  El producto de esta sistematización se recogerá en un informe que abarcará las llamadas desde 2015 hasta el 2018, y se estará publicando en los próximos días.

1.- ¿Pudiera ser considerada la penalización al aborto y la falta de acceso público y gratuito al aborto seguro en Venezuela, un tipo de violencia ejercida en contra de las mujeres?

Desde FALDAS – R creemos que la mujer debe tener la plena soberanía y la capacidad de decidir sobre su cuerpo. El aborto es una realidad que en Venezuela es muy compleja por la cantidad de restricciones que hay. Por la condición de clandestinidad, no hay información específica sobre la cantidad de mujeres que deciden interrumpir el embarazo. Se puede decir que los marcos legales existentes en Venezuela terminan siendo escritos por personas sin tomar en cuenta la urgencia, o la realidad de las mujeres que están llevando a cabo estas decisiones, porque al final la están tomando.

En ese sentido creemos que el Estado si ejerce una forma de violencia sobre el cuerpo de las mujeres, al no contemplar en sus legislaciones la capacidad de que las mujeres puedan decidir si tener hijos o no tenerlos, la capacidad de poder planificar sobre sus vidas, sobres sus cuerpos.

2.- ¿Quiénes abortan en Venezuela? ¿Cuál es la población más vulnerable en cuanto al ejercicio del aborto?

Es necesario explicar, primero, que a la Línea de Atención por el Aborto Seguro llaman una cantidad de mujeres que logran acceder a nosotras, bien sea por una amiga, por internet, por algún conocido o conocida, que logran tener acceso a la información, y que están decididas a abortar. Estas mujeres, aunque no representan el total de las mujeres que están abortando en Venezuela, representan una información muy importante que la organización está sistematizando.

Así, la condición socioeconómica es bastante compleja de determinar, sobre todo por la variación en la inflación que vive Venezuela, sin embargo, la mayoría de las mujeres que nos llaman tienen aproximadamente un ingreso mensual valorado en un sueldo mínimo, y algunas tienen dos sueldos mínimos, esa es la media.

A pesar de esa dificultad, el nivel de instrucción y la ocupación si la podemos medir. Desde el 2015 al 2018 las mujeres que llamaban a la línea se ocupaban en un 42% como trabajadoras; un 28,3% eran estudiantes; un 8.9% eran trabajadoras y estudiantes; y 12% se dedicaban al trabajo del hogar, es decir, amas de casa, ahí entra la categoría de ama de casa porque sintetizamos el trabajo de las mujeres que se dedican a la reproducción social de la vida, y que esto no implica un trabajo remunerado.

Hacemos hincapié en que la muestra que obtenemos no es aleatoria, no estamos caracterizando cierta cantidad de mujeres de diversos estados de Venezuela, no es una caracterización homogénea, es la caracterización de las mujeres que están llamando a la línea, ya que siendo ilegal el aborto se generan vacíos de información, hay poco acceso a registros.

Por otro lado, la edad de las mujeres, desde el 2015 hasta el 2018, va desde los 25 a los 26 años, que en su mayoría son trabajadoras y estudiantes. El mínimo de edad de las mujeres que nos llaman es de 15 años, estos son casos puntuales y muy pocos; el máximo de edad es aproximadamente de 45 años.

Cuando vemos que las adolescentes son las que menos nos están llamando nos demuestra que no están logrando acceder a la información, que están continuando con embarazos no deseados, o que están practicándose abortos inseguros. En el informe de población mundial, del Fondo de Población de las Naciones Unidas, para el año 2016 la tasa de natalidad es de 95 por cada 1000 mujeres entre 15 y 19 años en Venezuela, una tasa bastante elevada con respecto al resto de países de América Latina y el Caribe, donde el mismo informe reportaba que el promedio de natalidad era de 75 por cada 1000 mujeres entre 15 y 19 años. Así vemos en nuestras estadísticas que se sigue manteniendo esta tendencia, las chamas no nos están llamando, y eso continúa alimentando la tasa de embarazos en adolescentes, que termina convirtiéndose en un problema de salud pública.

3.- ¿La crisis económica actual plantea otras barreras a esa población vulnerable?

En el contexto en que vivimos donde hay una crisis económica, hay una reproducción de la inequidad social. Quienes tienen más acceso a la información son quienes viven en el centro del país, y quienes tienen menos acceso son quienes viven en áreas rurales o en el interior del país. Al mismo tiempo uno de los fenómenos que ha impactado a las mujeres en el tema de la crisis, es que no hay una democratización en el acceso al Misoprostol, este es un medicamento que se utiliza para tratar las ulceras gástricas, y que es utilizado por las mujeres para interrumpir el embarazo. A través de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el Congreso Latinoamericano de la Sociedad de Obstetricia se realizó un manual sobre el uso del medicamento, puesto que se generó un debate sobre el uso del Misoprostol también como medicamento abortivo.

Como el aborto es totalmente ilegal, y está penalizado por un marco restrictivo que todavía se sostiene, el acceso al medicamento lo tienen las personas que son recetadas, sin embargo es un medicamento abortivo que las mujeres conocen. Las mujeres venezolanas cuando nos llaman ya saben sobre el medicamento, pero no pueden acceder a este. Las formas de acceder al medicamento son a través del mercado especulativo, que básicamente se maneja por internet, y el mercado legal que es casi inexistente, son pocas las farmacias que lo venden sin récipe; dentro del mercado clandestino, aparte de las mafias que se generan por internet, entran el personal médico, y de salud.Según las mujeres que nos llaman dicen que lo consiguen entre 10 y 15$ aproximadamente.

En este sentido se presentan muchas irregularidades, quienes venden este medicamento les indican a las mujeres formas incorrectas de tomarlo, y le venden dosis incorrectas; los últimos años se ha dado un fenómeno y es que el medicamento Misoprostolno está funcionando. Entonces primero las roban, las engañan con el proceso especulativo, les venden dosis incorrectas, y por último el medicamento no está funcionando, es decir, el que venden es falso.

Esto ha ocasionado que la búsqueda del medicamento se extienda aproximadamente de una a dos semanas. Para el 2017, 10% de las mujeres que buscaron el medicamento tardaban una o dos semanas, pero para el 2018 este porcentaje de mujeres aumento a un 14%. Esto hace, que las mujeres que nos llamen con el medicamento en la mano tengan semanas de gestación mucho mayores. Esta variable indica que el contexto que viven las mujeres para buscar el medicamento se presente como una posible causa de que las mujeres ahora presenten más semanas de gestación para interrumpir el embarazo. El aumento de las semanas de gestación representa un riesgo para el desarrollo de la interrupción.

3.1.- Entonces, en Venezuela los abortos se hacen clandestinamente, siendo un fenómeno social, ¿cuáles piensas que son los factores que influyen para que no se dé respuestas desde el Estado?

Creemos desde Faldas-R que no es una prioridad para el Estado cambiar el marco legal alrededor del aborto. Nuestro marco restrictivo da cuenta de eso, es un marco legal que tenemos desde los años 70, el cual prohíbe la práctica del aborto, el cual solo está permitido cuando está en riesgo la vida de la mujer. Pese a que han sido muchos los avances de estos últimos años en revolución, sobre todo en materia de protección a la mujer, el tema del acceso a los derechos sexuales y reproductivos sigue siendo una deuda pendiente. Ha habido avances en materia de salud sexual y reproductiva, pero en relación al aborto seguimos estancadas en el no debate y en la no apertura a que las mujeres puedan tomar sus propias decisiones, o a que esto sea un debate a nivel nacional. Eso por un lado, y aparte el tema de la carga religiosa que nuestros Estados también sostienen.

4.- Entendemos que en algunos casos, las mujeres deben asistir a centros de salud cuando se han practicado un aborto, ¿qué tipo de violencias se ejercen en contra de ellas en esos casos?

Si una mujer llega a un hospital y es atendida en emergencia por un aborto, ya sea espontáneo o inducido el personal médico de salud termina violentándola y tratándola de las formas más inhumanas posibles, porque hay una estigmatización que se ha tejido a lo largo de muchos años por la ilegalidad y el no debate del aborto. Esto representa una violación al derecho a la vida de la mujer, sobre todo cuando el aborto de complica, puesto que puede terminar en muerte materna si el personal decide no atender a tiempo. Esto es lo que genera la prohibición total del aborto.

En un estado social y de derecho como el nuestro este tipo de desigualdades y de violencias las sufren las mujeres que no tienen acceso económico a un aborto “seguro” por su condición socio económico. Las mujeres en condición de pobreza están sufriendo más esta situación, o aquellas mujeres que vienen de zonas rurales, ellas son más propensas a ser víctimas de malos tratos, porque las mujeres con mejor condición económica pueden acceder al aborto en alguna clínica, y en las semanas de gestación recomendables.

5.- ¿Por qué las mujeres deciden abortar?

Bueno esta es una de las últimas preguntas que les hacemos, tratamos de que sea la más sencilla posible, sobre todo por la carga emocional que ellas tienen. Desde el 2015 al 2018 registramos que el mayor porcentaje de las razones por las que mujeres estaban llevando a cabo la interrupción del embarazo era por la situación económica, en esta categoría un 40.7% del totalidad de las mujeres que nos llamaron hacían la interrupción por esta razón, 18.6% porque es un embarazo no deseado, y en el año 2018 hubo un aumento de las categorías de violación y migración.

6.- ¿Las mujeres que las llaman están de acuerdo con que el Aborto sea Legal y Seguro?

Es necesario aclarar que desde la Red de Información por el Aborto Seguro (RIAS), nosotras no obligamos a ninguna mujer a llevar a cabo el aborto, las mujeres nos llaman decididas a abortar, desesperadas en un primer contacto nos preguntan si nosotras somos una clínica, si nosotras vendemos el medicamento, porque ya llevan tiempo buscándolo, incluso antes de contactarnos. Nosotras no convencemos a las mujeres para que decidan interrumpir el embarazo, simplemente las escuchamos, todas son muy diversas, y las razones por las cuales están abortando son legítimas en cualquiera de los casos.

Aproximadamente la opinión de las mujeres sobre la legalidad del aborto, en un 53.4% dicen que están de acuerdo con el aborto; un 13.72% nos dicen que no, en definitiva no están de acuerdo con el aborto; y un 32.8% nos dicen que están de acuerdo pero en algunos casos. Entonces terminamos viendo a través de nuestras estadísticas que las mujeres que están llamando y que están interrumpiendo su embarazo, tienen diversas posturas y opiniones sobre la legalidad del aborto, pero de igual forma están ejerciendo esa decisión sobre sus cuerpos. Sin embargo la estigmatización que se ha generado en nuestros marcos legales, y en las creencias religiosas, limita ese ejercicio pleno a la salud sexual y reproductiva. Eso es lo que nosotras hemos venido aprendiendo a lo largo de estos años de escucha permanente a través de la atención telefónica, pero el Estado sigue legislando sin escuchar estas demandas de las mujeres venezolanas.  

 6.- ¿Cuál es la postura de FALDAS – R ante las ausencias del Estado?

Una de nuestras demandas es el acceso a la información segura, confiable, en materia de anticoncepción, y de métodos adecuados, para evitar embarazos no planificados, al mismo tiempo todo lo que tiene que ver con la democratización de los medicamentos para llevar a cabo la interrupción, como el Misoprostol, medicamento esencial para la vida de las mujeres. Penalizar el aborto contribuye a que se siga alimentando todas las mafias médicas y farmacéuticas en torno a la venta del medicamento, como a la práctica del aborto. Toda esta ilegalidad no está haciendo que las mujeres dejen de abortar sino que propicia el escenario para que las mujeres continúen practicándose abortos en condiciones inseguras y pongan en riesgo sus vidas. Recapitulo las demandas: 1) defender el derecho a la información; 2) derecho a los medicamentos, que son esenciales, sin estos medicamentos, las mujeres, por estas condiciones de ilegalidad, terminan en muertes maternas. En el 2016 el Ministerio del Poder Popular para la Salud, emitió un informe donde explicaba que hubo 756 muertes maternas, y entre una de las causales se marcaba el aborto.


Encuentra el Informe estadístico de la Línea Aborto: Información Segura 2015-2018 Aquí

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