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[LUCHAS] El racismo de un país en crisis

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El 25 de mayo de este año, en plena pandemia del Covid-19, George Floyd, un afroamericano, fue asesinado cuando un oficial de la policía de Minneapolis colocó su rodilla sobre su cuello hasta matarlo por asfixia. Este hecho se grabó y e hizo explotar una lista de miles de hombres y mujeres negrxs asesinadxs por la policía en los Estados Unidos. De inmediato se desataron intensas protestas en todas las grandes ciudades del país en contra de la violencia policial y la opresión racista hacia lxs afroamericanxs. 

Para entender mejor lo que ocurre, entrevistamos a Pambana Gutto Bassett, una mujer afroamericana y de la clase obrera, integrante del Comité en pro del pueblo de Chiapas y del Congreso Global Afrikano. Ella reside en un pequeño pueblo de la ciudad de Nueva Orleans en el estado de Louisiana. Nos pudo comentar sobre el estado actual de las protestas, la participación del pueblo negro en el juego político, los símbolos de “progreso” que presenta el establishment norteamericano. Discutió también si ha cambiado la violencia policial hacia las personas afro, y por último cómo el Covid-19 ha afectado a las minorías.

El racismo en los Estados Unidos no es un fenómeno nuevo, mucho menos comenzó con la elección del actual presidente Donald Trump. Según explica Pambana, es algo que forma parte de la fundación del país norteamericano, un país que tiene sus bases “en el genocidio, las guerras y ocupaciones”.

¿Qué nos puedes decir sobre las protestas (y las en tu ciudad en particular)? ¿Qué se ha logrado hasta el momento?

Las manifestaciones fueron realmente masivas. Se estima que entre 15 y 26 millones de personas participaron en las protestas en el país. 

Mi barrio es negro, de clase obrera y en algún momento, muchos de mis vecinxs participaron en las protestas. Pero hay razones por las que la gente no participa en estas protestas, y una de estas es que nos intentan matar. Aunque es un “derecho” – así, entre comillas – no solamente en el mundo de derechos humanos, también es un derecho popular, protestar en contra de esta violencia estatal, racista. 

Estas protestas también se hacen de otras formas. Un ejemplo fue el cierre de los puertos en la costa oeste en solidaridad con Black Lives Matter. Y se extendieron también más allá del tema de la violencia policial simplemente. Otra protesta acá reunió más de 15 mil personas, en contra de la violencia que sufren específicamente las mujeres transgénero negras. No sólo en manifestaciones, también en otras formas como los grafitis y el arte callejero, las personas han demostrado solidaridad y la han intensificado con la pandemia y la falta de salud pública, apoyo del gobierno y de recursos estatales. La gente se manifiesta contra la falta de información y acciones claras basadas en el bienestar del pueblo y no en las ganancias de las corporaciones. 

¿Qué se ha logrado? Un nivel de conciencia más alta, de conocimiento histórico de este país, que es una historia de esclavitud, genocidio, despojo, guerras, sanciones, bloqueos, una historia patriarcal y capitalista sobre todo. Se ha alcanzado una claridad dentro del movimiento sindicalista y obrero. Hemos logrado también que quiten a los policías de las escuelas en varias ciudades, pero aún no ocurre en todas las escuelas.

¿En tu opinión, cuáles son los próximos pasos para el movimiento? ¿Hay que participar en el “juego político” vigente?

Los próximos pasos son la organización y la concientización sobre la organización política y cómo funciona el capitalismo, el racismo, el supremacismo blanco, el patriarcado, la transfobia. También debemos construir más autonomía, es obvio que es un mal gobierno, y estamos reclamando por la nacionalización, la devolución de los territorios a los pueblos indígenas, el pago de la deuda histórica a todos nuestros pueblos sobrevivientes y en resistencia con el colonialismo, el pago de la deuda histórica y actual hacia los pueblos del sur global, que han sufrido el ajuste estructural, guerras, ocupaciones bombardeos, sanciones, bloqueos, tratados de libre comercio, imposición de bases militares. 

Los Estados Unidos vive siempre en una crisis electoral porque nuestro pueblo no puede votar. Una de cada 16 personas negras no puede votar por leyes específicamente diseñadas en contra de nuestro pueblo, específicamente en contra de las personas que han sufrido encarcelamientos. Hay conciencia de que el ámbito electoral está dominado por los ricos.

Las “fábricas de opinión” dominantes tienden a presentar ejemplos simbólicos (e.g. la elección de Obama) como pruebas del progreso en la lucha contra el racismo. ¿Cuál es tu opinión sobre estos casos? ¿Son positivos o pueden más bien ser contraproducentes?

No hay progreso. El progreso que se ha visto es solamente el fruto de las luchas desde abajo de los trabajadores, de los sindicatos, las luchas para crear redes de ocupación, de tomas de tierra para sembrar para el bienestar del pueblo, las redes de autodefensa de las comunidades. 

Obama como símbolo de progreso es terrible. Él continuó con esta larga lista en la historia genocida de los Estados Unidos, el golpe de estado en Honduras, la agresión Siria, los bloqueos y las sanciones tras decretar como amenaza a Venezuela. Su mandato estaba en contra del pueblo negro y del progreso general. Si no estamos haciendo nuestro trabajo como movimientos al concientizar a la gente, entonces la derecha puede utilizar y ha utilizado a Obama, u otras figuras similares, como símbolo del progreso.

Carteles de la lucha anti-racista en EEUU

“Hace 100 años los blancos americanos se ponían una capucha blanca y utilizaban perros de caza contra los negros. Hoy cambiaron la capucha por el uniforme policial y los perros de caza por perros policiales, y siguen haciendo lo mismo.” Esto dijo Malcolm X hace casi 60 años. ¿Sigue siendo actual la cita? 

Sí. Malcolm X lo dijo, que este sistema de esclavitud, el cazar a nuestro pueblo negro con perros es la fundación de la policía. Igual lo dijo Angela Davis, “la policía es descendiente de los esclavistas” y actualmente, defiende a la propiedad privada y ataca cualquier forma de resistencia. A nuestro pueblo, nos encarcelan [1], y estas prácticas son descendientes de las plantaciones y las fábricas, en las que nuestros antepasados trabajaron de manera forzosa y esclavizada. En Louisiana tenemos la cárcel más grande de este país, y fue una plantación, sigue siendo una plantación. No es coincidencia que la gran mayoría de las personas encarceladas son negras.

Las personas encarceladas y condenadas por delitos no pueden votar. Hablamos de 6.1 millones de la población general que han perdido su derecho al voto, y en nuestra comunidad negra 1 persona por cada 13 no puede votar. El voto es un derecho que recién ganamos como personas de color, mujeres y nacionalidades oprimidas, y así nos damos cuenta de que el ámbito electoral es una farsa. Los dos partidos más grandes son capitalistas e imperialistas, trabajan con las grandes corporaciones y reciben fondos de las empresas de petróleo.

El contexto actual está dominado por la pandemia, y EEUU es el país más afectado en el mundo. ¿Cómo ha sufrido la comunidad afro-descendiente en particular (o las minorías)? 

La pandemia ha sido terrible para nuestros pueblos afrodescendientes, para los pueblos indígenas y la clase obrera en general. Y ha sido de esta manera porque estamos gobernadxs por gente que, en medio de esta pandemia, en lugar de garantizar el acceso a la salud pública de las personas que viven en los territorios más vulnerados, ha desatado una guerra en contra de otros países y sus diferentes procesos, caso como Cuba, Venezuela, Zimbabwe. 

Más de 26700 personas negras han muerto en los Estados Unidos, y decimos como movimientos que son muertes que no tenían que ocurrir. Son muertes causadas por la falta de salud pública, la falta de vivienda digna, el hecho de hacernos trabajar en malas condiciones, sin protección, sin salario digno. La culpa es del capitalismo, del racismo extremo en contra del pueblo negro. 

Las personas negras están muriendo 2.5 veces más que las personas blancas y no es coincidencia, no es culpa nuestra. La derecha quiere decir que es por nuestra cultura, algún tipo de determinismo biológico, racista, pero realmente es por el capitalismo racista en el que este país fue fundado. Una de cada tres personas negras tiene un conocido que ha tenido coronavirus. Muchas personas han perdido el empleo por tener coronavirus. Conocí a una persona que murió de coronavirus, sufría de diabetes y según sus familiares le dieron un ventilador y luego se lo quitaron, para dárselo a una persona más joven. Esto es terrible. 

En Nueva Orleans luego del huracán Katrina, las élites aprovecharon para privatizar la salud pública y todas las escuelas. En la nación Navajo (reserva originaria estadounidense) han muerto más personas que en 16 estados juntos, y estas comunidades han tenido que invertir sus propios esfuerzos en mascarillas y en cerrar sus comunidades, porque las personas blancas que quieren escapar de las ciudades han llegado y los han infectado de coronavirus. Son lugares donde no hay clínicas siquiera, es el episodio más reciente de una política genocida.

Nota

[1] Para citar algunos ejemplos de como el sistema se construyó sobre el racismo, en 1944, George Stinney de 14 años fue condenado a la silla eléctrica por el asesinato de dos niñas en Carolina del Sur. Años después se demostró que él no había cometido tal crimen. A finales de los 80 y principios de los 90, 4 jóvenes negros y 1 latino fueron declarados culpables y condenados a una década en prisión, en un proceso judicial racista y sin pruebas. Años más tarde, los 5 de Central Park resultaron exonerados. Un caso más reciente ocurrió en marzo de 2019. Breonna Taylor fue asesinada “accidentalmente” por policías que ponían en práctica el sistema (no-knock), confundieron su casa y sin preguntar le dispararon. Este es el tipo de justicia, racista y xenófoba, que existe en EEUU.

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