EscritaAnálisis y OpiniónNacionalInternacionalAutocríticaGeopolíticaNuestra América

[OPINIÓN] Palabreo de la traición

1.- El más incondicional   discípulo. El  más fiel entre los fieles. El que  más  se daba golpes de pecho. El más apresurado en preguntar: ¿Seré yo, señor? El más devoto al besar al Maestro al que vendió  por treinta dineros. El Dios del traidor es el provecho.

2.- La cautiva, colchón de todos los captores. La esclava que por haberlo sido de tantos pueblos sabía tantas lenguas y pudo aprender la de los más brutales secuestradores. La Malintzin,  reposo del guerrero acorazado y maloliente mientras éste exterminaba  a sus congéneres. La Malinche, o Marina, así bautizada por sus últimos amos y por los cronistas que guardarían su nombre para la eterna infamia. La despojada de todo, incluso de una patria y de una lealtad y de su honor, única insultada y baldonada mientras los totonacas, los tlaxcaltecas, los cholultecas, los pueblos enteros que hicieron causa común con los españoles para vencer a los aztecas y convertirse en esclavos son misericordiosamente honrados y compadecidos. Gran parte de la conquista de América se realizó gracias a la colaboración de pueblos originarios que creyeron obtener alguna ventaja destruyendo a sus congéneres.  El traidor es quien despoja  al humano de todo aquello a lo que hubiera podido ser fiel.

3.- En noviembre de 1826 el Libertador, que marcha  a Venezuela a disuadir a Páez de una posible rebelión, juega en Boyta una partida de tresillo con Francisco de Paula Santander. La suerte o la adulancia hacen que el prócer gane algunos centavos, que se guarda con el irónico comentario: “Si así continúo seré dueño del  empréstito”. Santander palidece. El Padre de la Patria le advierte así  que conoce sus turbios manejos con la Deuda Pública  que pesará como una lápida sobre nuestras nacientes Repúblicas. De allí al atentado contra Bolívar en septiembre de 1828, al asesinato de Sucre y a la disolución de la Gran Colombia no hay más que tres pasos. Más costosa que la corrupción son las felonías  para ocultarla.

4.- El desleal  es el siempre derrotado. El que no pudo acabar con su adversario en el frente de combate. El que ni siquiera apoyado por toda la tropa de la oligarquía y a veces de los gringos pudo ganar de frente. Así viene la bala que acaba con el General del Pueblo Soberano Ezequiel Zamora, con Emiliano Zapata, con el General de Hombres Libres Augusto César Sandino. El alevoso siempre dispara por la espalda.  

5.- Acosado por las derechas y por Estados Unidos, el socialista Salvador Allende nombra ministro de la Defensa al más fiel representante de un ejército de castas: César Augusto Pinochet. Más fácil es asesinar a un Presidente electo que a una casta hereditaria.

6.- El más ortodoxo, el más rojo rojito, el comunista de comunistas Boris Yeltsin es elegido Presidente por el Soviet Supremo, el cuerpo representativo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.  Cuando el recién elegido Presidente aplica medidas neoliberales, el pueblo protesta y el Soviet amenaza destituirlo; Boris manda cañonear al uno y al otro y disuelve la Unión Soviética en contra de la voluntad del 80%  de sus habitantes. Siguen décadas de desastre, al cabo de las cuales 55% de la población declara que prefería vivir como comunista. No hay enemigo pequeño, sobre todo si finge ser amigo.

7.- El más adepto seguidor. El más sumiso  vicepresidente. El más incondicional  de la Alianza País. El elegido por los votos de los seguidores de Correa. Al llegar al poder inicia un proceso de  persecución legal e ilegal contra el Presidente al cual sirvió. De amnistía fiscal para que los ricos no paguen impuestos. De  entrega  al Fondo Monetario Internacional. De negación de derechos para los trabajadores. De retiro de las organizaciones internacionales progresistas. De revocación del asilo político para Julián Assange. De solicitud de intervención conjunta contra Venezuela.  De complicidad con  sobornos en el caso Odebrecht. Al extremo de que Rafael Correa apostrofa: “De ahora en adelante, a nivel mundial la canallada y la traición podrán ser resumidas en dos palabras: Lenín Moreno”. El traidor sólo destruye lo que se ha puesto en sus manos.   Cría incondicionales: te sacarán los ojos.

Sobre el autor

Luis Britto García. Caracas, 1940. Narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En narrativa destacan Rajatabla (Premio Casa de las Américas 1970) Abrapalabra, (Premio Casa de las Américas 1969) Los fugitivos, Vela de armas, La orgía imaginaria, Pirata, Andanada y Arca. En teatro, La misa del Esclavo (Premio Latinoamericano de Dramaturgia Andrés Bello 1980) El Tirano Aguirre (Premio Municipal de Teatro1975) Venezuela Tuya (Premio de Teatro Juana Sujo en 1971) y La Opera Salsa, con música de Cheo Reyes. Con Me río del mundo obtuvo el Premio de Literatura Humorística Pedro León Zapata. Como ensayista publica La máscara del poder en 1989 y El Imperio contracultural: del Rock a la postmodernidad, en 1990, Elogio del panfleto y de los géneros malditos en el 2000; Investigación de unos medios por encima de toda sospecha (Premio Ezequiel Martínez Estrada 2005), Demonios del Mar: Corsarios y piratas en Venezuela 1528-1727, ganadora del Premio Municipal mención Ensayo 1999. En 2002 recibe el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras.

Comenta aqui