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[OPINIÓN] Aguacates Post-Rentistas.

Cuando se escriban los libros de historia, 2019 figurará como el año en que por fin se derrotó la crisis/guerra económica (todavía no hay consenso en la terminología), se lanzó la Venezuela potencia, y todo lo demás. O entonces se hallará una nota de pie sobre una idea absurda: Héctor Rodríguez anunció recientemente la exportación de 10 toneladas de aguacate a Europa.

Hagamos un cálculo. Los aguacates rondan actualmente los 10.000 BsS el kilo en los abastos aquí en el centro de Caracas, algo como 1,5$. Pero en ese precio está la ganancia del comerciante, de los transportistas, etc. Entonces imaginando que el aguacate cuesta 1$ el kilo, 10 toneladas son unos fantásticos 10.000$, o sea, absolutamente nada.

Cualquier estimación de los costos de envío será de la misma orden de magnitud del costo de la mercancía. Se gasta cientos de veces más cada vez que se hacen eventos para que venga la gente a conocer “la verdad de Venezuela.”

En realidad, y tal como se viene convirtiendo en un hábito, las 10 toneladas de aguacate no son más que un show, buscando transmitir una imagen que poco tiene que ver con la realidad.

Desgraciadamente, a veces da la idea que el show es el verdadero objetivo de todo el ejercicio, que ni siquiera dentro de la lógica del capitalismo tiene mucho sentido.

Sin embargo, la idea de exportar 10 toneladas de aguacate es apenas la segunda idea más absurda de los últimos tiempos, ya que hace unos días se anunció la exportación de 10 toneladas de mango para “naciones euroasiáticas.”

Aceptando la premisa que los mangos venezolanos son los mejores del mundo, y que tras dos semanas de viaje siguen siendo los mejores del mundo, todos los argumentos arriba se aplican nuevamente, a los cuales hay que sumar que el kilo de mango está costando cerca de un cuarto de lo de aguacate.

Y todo esto sin tener en cuenta que el mango es en verdad originario de Asia. También allá crece en los árboles, y solo India produce 20 millones de toneladas de mango anuales. Exportar mangos para Asia es solo un poco menos absurdo que exportar arena para el Sahara. Un tremendo arroz con mango al final…

Empresas como la United Fruit (más tarde rebautizada Chiquita) no apostaron en una producción brutalmente extensiva porque había mucha tierra disponible en países como Guatemala, sino porque este tipo de producción primaria solo es rentable a gran escala. Venezuela tiene los suelos y el clima, pero no tiene acceso a lo que sería el mercado ideal (EEUU), ni producción a una escala que permita competir con las transnacionales.

No obstante, el negocio se hace porque hay una ganancia para el empresario venezolano y su socio euroasiático, pero es una ganancia hecha posible por la muleta del Estado (o la gobernación en este caso), y mano de obra casi gratuita, en el contexto internacional.

Todo el espectáculo sería una broma si no fuera revelador de algo más serio. “La única solución estructural al tema económico es apoyar la producción nacional y exportar,” “Miranda exporta sus primeras 10 toneladas de mangos con la meta de generar divisas no petroleras y avanzar en una nueva economía” dijo Héctor Rodríguez en tuits [énfasis mío]. Esta perspectiva nada tiene de novedosa, y ha tenido en Tareck El Aissami su principal promotor.

La creciente apertura de la economía al capital privado ha venido acompañada de un enfoque discursivo en la supuesta superación del rentismo petrolero, hacia una nueva economía post-rentista, tratando de justificar todas las ventajas que se vienen ofreciendo a los inversionistas privados, criollos y foráneos. (En realidad el post-rentismo se impone por la vía de los hechos con la caída de la producción petrolera, por falta de respuesta de las divinidades, mala gestión y, sobretodo, sanciones norteamericanas.)

Sin embargo, si la dirigencia quiere justificar su política económica con el argumento moral de que es malo tener una economía dependiente de la venta de un recurso extraído del subsuelo, entonces peor aún es pensar que se va a construir una “nueva economía” vendiendo algo que crece en los árboles. Y al final resulta bastante irónico que lo único que, a esta escala minúscula, torna la exportación de mangos/aguacates rentable, es el apoyo del Estado. En otras palabras, la renta petrolera.

Generar divisas es urgente, por supuesto. Pero en el contexto venezolano nada genera divisas más rápidamente que la industria petrolera. El ciclo donde se apoya a empresarios exportadores (Tareck una vez los alabó de “héroes nacionales”) de mangos y aguacates, que luego aportan una pequeña parte de sus divisas para que el Estado importe alimentos procesados, no permite superar absolutamente nada, ya que casi por definición esos alimentos estarán fuera del poder de compra del obrero/campesino venezolano. Es un “ganar-ganar” donde ganan todos menos el pueblo venezolano.

He aquí el verdadero problema, que es que de show en show, de discurso en discurso, y de política en política, se va desdibujando cada vez más el horizonte socialista planteado por Chávez. La palabra “socialismo” sigue salpicando los discursos, pero cada vez más contrastada con la realidad.

Socialismo no es subsidiar comida o viviendas con las migajas que devuelven los empresarios exportadores apalancados por el Estado. Implica, desde luego, por lo menos plantear y planificar cadenas de producción bajo lógicas diferentes, pensar en los mangos y aguacates para satisfacer necesidades humanas antes de dar ganancias a privados.

Lo dijo Chávez y lo había dicho el Che, no se puede construir el socialismo con las armas melladas del capitalismo (“como morrocoy no sube a palo, ni cachicamo se afeita”). Y no hay arma más mellada que exportar aguacates. A no ser que construir el socialismo ya no sea el objetivo, claro está.

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Comentarios (1)

  1. Efectivamente se insiste en promover lo insostenible,es decir, hacer un negocio sin modelo de negocios;, se insiste en seguir alimentando una economía artificial, una industria artificial, una agricultura artificial gracias a la intervención de un Estado Pródigo, todas expresiones de Arturo Uslar Pietri, en de Una a Otra Venezuela, compilación de artículos publicados en la prensa nacional entre 1947-1948. Sigue siendo la Venezuela y su tradición rentista.
    Que hacer? Primero reconocer la realidad aquí y en el mundo, luego pasar cada propuesta por el siguiente tamiz de preguntas: Dónde está el socialismo o por lo menos el no capitalismo?, Dónde está la economía comunal o social?, Dónde está el negocio? Las respuestas permitirán por lo menos saber si se lleva agua al otro molino, si se esta cambiando cultural y estructuralmente al país.

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